Relatos de Jjojismos

· La última bolchevique (concluido), una mujer regresa del exilio y se encuentra con un país devastado por la guerra. Perseguida, deberá aliarse con los compañeros que la traicionaron para luchar por su supervivencia.
· Una nueva historia (en proceso), 1913, han asesinado al hijo de un importante empresario, el detective Jhan, un troglo, no cree que el sospechoso detenido, un trabajador de oficinas mamón, sea el verdadero asesino.
· Jaime (en proceso), la secuela de La última bolchevique. Bella, colaboradora de los nuevos bolcheviques se lanza a la búsqueda del a la par odiado y amado Jaime para evitar una nueva guerra.
· La muerte de Ishtar (en proceso), nos situamos a finales del siglo IV, principios del V. La nueva religión cristiana se abre paso frente a las antiguas creencias paganas. Dos mundos chocan y luchan entre intrigas, persecuciones y aventuras.

sábado, 23 de marzo de 2013

Capítulo 7, el mercenario 1.

Como recordaréis, yo me había quedado sola en compañía de ese enigmático Khan y la niña Melisán y su perro, porque Pablo había escapado corriendo como un loco y Víctor y Helena continuaban retenidas por Número 2. Precisamente, en el palacete donde ellos estaban, habíamos dejado al líder mercenario esperando a otro enviado del Número 1, el llamado Número 3. 

El encuentro entre ambos hombres fue tenso, lleno de desconfianza mutua. Para Número 2 era evidente que su colega no venía a ayudar, sino a fiscalizar su trabajo. Para Número 3, aunque le molestaba dejar su puesto en Cáledon, era una oportunidad para hacer mérito y carrera. 

Número 3 era sensiblemente más joven que Número 2, y parecía más instruido, más culto, menos músculo, pero más cerebro. Preguntó a su teórico superior qué pasos se habían dado para capturar a la Exiliada. Número 2 respondió de mala gana porque aquellas preguntas reforzaban su temor sobre el papel de aquel joven sabiondo. 

- La mafia local nos está ayudando. El precio no será económico, de hecho nos han pedido algo de soporte en un conflicto, digamos… de intereses entre grupos mafiosos, pero ellos son los verdaderos dueños de Davenport. Gracias a la mafia, las autoridades republicanas están mirando a otra parte, si que aquí no tendremos problemas con las BAB como en Cáledon. Hemos puesto precio a su cabeza, mil sólidos, y se han repartido miles de volantes con su cara. 
- Número 1 sugiere que la verdadera arma en nuestro poder es la posesión de tus prisioneros. 

Número 2 disfrutó al oír las palabras "tus prisioneros", aquel engreído debía reconocer que había sido él el que los había conseguido. 

- Ya lo había pensado. Haré llegar a la Exiliada mi voluntad de salvar al viejo y a la ciega si ella se entrega. 
- No. Después de la matanza del hospital de Cáledon, tú no tienes ninguna credibilidad. Ella no se lo tragará. Necesitamos un método más sutil y creo que la más que probable guerra entre mafias nos da la coartada perfecta. 
- ¡Guerra entre mafias! - Número 2 se quedó descolocado. ¿Cómo lo sabía Número 3? Cuando se había referido a “conflicto de intereses entre grupos mafiosos” se refería precisamente al riesgo del estallido de una guerra entre mafias. Él se había comprometido a apoyar a la mafia local frente a un grupo mafioso poderoso y rival, a cambio de la Exiliada, sin embargo eso contradecía las directrices de Número 1 de no tomar partido en las guerras entre grupos rivales.
- Sé que conoces la disputa que pone en peligro la estabilidad en la ciudad de Davenport. Cuando hablas de “conflicto de intereses” escondes que hay una guerra en ciernes y en esa guerra, te has aliado con la mafia local. Número 1 lo sabe y, en esta ocasión, no le importa, lo más importante es la Exiliada, aunque es evidente que has desobedecido órdenes estrictas. En todo caso, una vez incumplida nuestra neutralidad, nada nos impide aprovecharnos de la disputa. 

Número 2 comprendió entonces que su vida estaba en manos de Número 3 y del éxito de mi captura. Número 1 no le perdonaría otro fallo.