Relatos de Jjojismos

· La última bolchevique (concluido), una mujer regresa del exilio y se encuentra con un país devastado por la guerra. Perseguida, deberá aliarse con los compañeros que la traicionaron para luchar por su supervivencia.
· Una nueva historia (en proceso), 1913, han asesinado al hijo de un importante empresario, el detective Jhan, un troglo, no cree que el sospechoso detenido, un trabajador de oficinas mamón, sea el verdadero asesino.
· Jaime (en proceso), la secuela de La última bolchevique. Bella, colaboradora de los nuevos bolcheviques se lanza a la búsqueda del a la par odiado y amado Jaime para evitar una nueva guerra.
· La muerte de Ishtar (en proceso), nos situamos a finales del siglo IV, principios del V. La nueva religión cristiana se abre paso frente a las antiguas creencias paganas. Dos mundos chocan y luchan entre intrigas, persecuciones y aventuras.

domingo, 9 de diciembre de 2012

Capítulo 3, la última bolchevique 6.

El viaje en la furgoneta de las gemelas fue corto. El destino estaba relativamente cerca del barrio de Lacánsir aunque probablemente fuera de la ciudad. Sin embargo con los ojos vendados era imposible averiguar dónde. ¡Es increíble lo fácil que perdemos la orientación sin el sentido de la vista! 


Del viaje sólo recuerdo a Aral quejándose -no podía ser de otra manera-. Protestaba por nuestra incompetencia: según ella nos habíamos dejado seguir. Pero sobre todo nos acusaba de todo el desastre sucedido la noche anterior en la Colmena. Éramos los responsables de los incendios y las muertes. “¡Menos mal que sois los que tenéis experiencia! ¡La experiencia de la guerra! ¡Claro, la guerra!”, gritaba irritada. Esa estúpida tenía parte de razón. Yo en concreto estaba provocando un desastre tras otro. Pero la gemela no me atacaba a mí. Sus flechas más envenenadas iban a por Bruno dentro de algún conflicto de liderazgo que a los demás se nos escapaba. No obstante, demostrando su infinita paciencia y sangre fría, el manitas evitó entrar en ese juego y caer en las provocaciones de la niñata. Yo era la responsable, no Bruno, pero además… ¿Acaso no sabía esa estúpida de Aral el difícil momento que pasaba mi compañero? Sí lo sabía, pero le daba igual. Los gritos de la gemela inquietaron aún más al bebé que se pasó el trayecto llorando. Creo que Bella... Sí: Bella trató de consolar a la criatura tarareándole una melodía. 

La furgoneta se detuvo. Bajamos aún con los ojos vendados. Bella nos iba conduciendo. Se escuchaba agua que fluía a través de un curso bravo. Sólo dentro ya de un edificio nos quitaron las vendas. Parecía una antigua fábrica. Por la estructura del edificio, los antiguos paneles de control, lo que parecían viejas y estropeadas turbinas y otros detalles que ahora no recuerdo, pronto supe que se trataba de una antigua central eléctrica, pero abandonada y saqueada. En las colinas que rodean el norte de Cáledon se habían construido durante la monarquía dos embalses con sus presas y sus centrales hidroeléctricas. Al último rey, entre caza y caza, le gustaba inaugurar estas estructuras mastodónticas como demostrando así el progreso y avance del reino. Las dos centrales habían sido destruidas por los bombardeos fascistas, no había manera de saber en cuál de las dos nos encontrábamos. 

- Bruno, tú te quedaras ahí dentro - le indicó Lara - hay agua y comida. No tenemos comida para un bebé, pero podrás cambiarle, darle el biberón y que descanse. 
- ¡Vosotros dos! - señaló Aral a Víctor y Pablo - meteos en ese otro cuarto. 

Cuando lo hicieron, la gemela les encerró con llave. 

- Tú, Exiliada, espera. – Me indicó por fin a mí - Ella te atenderá en un momento. 

Ella. La jefa de las tres hermanas. El verdadero cerebro de la red. Pronto sabría quien es. 

Pero antes quiero explicaros una conversación entre Víctor y Pablo que se produjo durante su retención en la habitación-celda mientras a mi me recibía “ella”. Como luego supe, se trataba de una conversación bastante esclarecedora. Ojalá los muros hablaran.