Relatos de Jjojismos

· La última bolchevique (concluido), una mujer regresa del exilio y se encuentra con un país devastado por la guerra. Perseguida, deberá aliarse con los compañeros que la traicionaron para luchar por su supervivencia.
· Una nueva historia (en proceso), 1913, han asesinado al hijo de un importante empresario, el detective Jhan, un troglo, no cree que el sospechoso detenido, un trabajador de oficinas mamón, sea el verdadero asesino.
· Jaime (en proceso), la secuela de La última bolchevique. Bella, colaboradora de los nuevos bolcheviques se lanza a la búsqueda del a la par odiado y amado Jaime para evitar una nueva guerra.
· La muerte de Ishtar (en proceso), nos situamos a finales del siglo IV, principios del V. La nueva religión cristiana se abre paso frente a las antiguas creencias paganas. Dos mundos chocan y luchan entre intrigas, persecuciones y aventuras.

miércoles, 2 de abril de 2014

Jaime. La bolchevique 2.3

Jessi les condujo hasta un centro comercial del centro de Copperfield. Aunque era cerca, fueron en coche porque la lluvia seguía cayendo con mucha intensidad.

- Vaya lugar para encontrarnos con un mafioso -señaló Bella.

Martillo estaba de acuerdo con los recelos de la muchacha... o al menos eso parecía indicar su gesto.

Lo cierto era que el centro comercial, ya de por si se los más exitosos de la ciudad, estaba abarrotado, por ser fin de semana y por la lluvia.
Del coche a la puerta principal se cubrieron con paraguas. Martillo, al tratar de salir del coche, hundió sus pies en un charco pestilente. Del fuerte impacto salpicó de barro sucio a Jessi hasta en la cara. Jessi era presumido -Bella creía que tenía pluma-, y el barro le encendió como a un fósforo. A Bella, en cambio, la anécdota le resultó graciosa. Martillo de disculpó, pero no logró apaciguar al guía. El sonido de un teléfono móvil cortocircuitó un posible enfrentamiento. Era el móvil del propio Jessi.

- Cuando entremos en el centro comercial no cerremos los paraguas hasta que yo lo diga - les dijo a sus acompañantes aparentemente más tranquilo. Era evidente que las instrucciones procedían del móvil.

Ya dentro fueron objeto de algunas miradas extrañadas, pero nada más.

Música electrónica rápida, luces blancas muy luminosas, mucha y llamativa publicidad, sobre todo vídeos, movimiento... Predominaban las tiendas de ropa.

Avanzaron hasta un grupo de payasos que regalaban globos publicitarios a los niños.

- Cerremos los paraguas y subamos por estas escaleras automáticas.

Las escaleras estaban cubiertas por una lona publicitaria con el rostro de una hermosa modelo. Perfume anunciaba.

En el piso de arriba, sentado en una cafetería tomando una infusión tranquilamente les esperaba Tantaum. Sus espaldas quedaban cubiertas por unas guirnaldas de colores que colgaban hasta el piso inferior. Bella dedujo que habían evitado las cámaras de seguridad del centro comercial. Nadie sabría que estaban allí ocultos entre tanta gente.