Relatos de Jjojismos

· La última bolchevique (concluido), una mujer regresa del exilio y se encuentra con un país devastado por la guerra. Perseguida, deberá aliarse con los compañeros que la traicionaron para luchar por su supervivencia.
· Una nueva historia (en proceso), 1913, han asesinado al hijo de un importante empresario, el detective Jhan, un troglo, no cree que el sospechoso detenido, un trabajador de oficinas mamón, sea el verdadero asesino.
· Jaime (en proceso), la secuela de La última bolchevique. Bella, colaboradora de los nuevos bolcheviques se lanza a la búsqueda del a la par odiado y amado Jaime para evitar una nueva guerra.
· La muerte de Ishtar (en proceso), nos situamos a finales del siglo IV, principios del V. La nueva religión cristiana se abre paso frente a las antiguas creencias paganas. Dos mundos chocan y luchan entre intrigas, persecuciones y aventuras.

viernes, 4 de abril de 2014

Jaime. El obrero 3.2

Finalmente pudo dar con Martillo en la cantina. Cuando le vio, su antiguo compañero de trabajo no se lo podía creer. Martillo corrió hacia él. Entre carcajadas y gritos eufóricos, primero lo abrazó con fuerza, luego le golpeó los hombros para a continuación mirarle de arriba a abajo.

Nick encontró a Martillo muy diferente a como era en el trabajo. No era tanto un cambio físico aunque estaba sin duda más fuerte. Era sobre todo una importante transformación en su personalidad. Parlanchín, follonero, apestaba a alcohol. Parecía que no quedaba ni rastro del joven silencioso e introvertido, dominado por el miedo a tener que ir al frente.

-¿Qué diablos haces aquí? Eres el último a quién pensaba encontrarme. 
- Me aburría en Caledon y pensé que necesitabais mi ayuda.
- Sí, seguro que de lo feo que eres los fascistas huirán al verte. ¡Ya sé! ¡Eres el arma secreta de la que tanto hablan!
- Eso es porque aun no te han olido en el baño, Martillo. Debo informar a la comandancia de tus reservas de metano.
- Pues ya verás cuando pruebes las judías del frente. ¡Auténtica metralleta!

Los dos se rieron con ganas, recordando viejos tiempos pero sobre todo con las anécdotas de la guerra que contaba Martillo. Cerveza tras cerveza la conversación solo se puso seria a partir del momento en que Martillo le preguntó a Nick por su ex-mujer. Desde entonces se terminaron las bromas.

- Las cosas van muy mal en el frente - Se lamentó Martillo-. Falta de todo, el ejército regular es un desastre y se rumorea que varios generales del Alto Mando están a sueldo de los fascistas. No lo admitirán, pero están cerca de Caledon. Me ha llegado que están bombardeando barrios enteros de la ciudad. 
- Sí. Escuché a uno de nuestros instructores que la prioridad de esta milicia será defender la capital.
- Jaime le hecha cojones. De no ser por él en Llingson la derrota hubiera sido definitiva. Cuando vi luchar a su milicia decidí dejar el ejército regular y pasarme con él. Y no fui el único. Al menos hay disciplina y moral.
- Pero hay pocas armas y las que hay son viejas y con muy pocas municiones.
- Jaime exigió al gobierno que se expropiaran las industrias metalúrgicas para ponerlas a producir material bélico. ¿Sabes quienes boicotearon la iniciativa? El Sindicato. El puto Sindicato dirigido por Orestes y los bolcheviques. 
- Jaime es un bolchevique. 
- Jaime es un guerrero valeroso. Y muy buena gente. No es como los demás generales: vive con la tropa, sufre con la tropa y está al lado del pueblo. Le he visto arriesgar su vida para ayudar a un grupo de niños y ancianos que huían de los fascistas. En cambio los malditos bolcheviques no hacen otra cosa que conspirar con el fascismo para que perdamos la guerra.

Se hizo un silencio tenso mientras Martillo engullía un trago largo de cerveza con vodka.

- Pero ya está bien de hablar de mierdas y miseria. Contigo seguro que ganamos la guerra. La putada es que no he visto a Mario. ¡Con su jodido  olor de pies si que tendríamos toda un arma de destrucción masiva!