Relatos de Jjojismos

· La última bolchevique (concluido), una mujer regresa del exilio y se encuentra con un país devastado por la guerra. Perseguida, deberá aliarse con los compañeros que la traicionaron para luchar por su supervivencia.
· Una nueva historia (en proceso), 1913, han asesinado al hijo de un importante empresario, el detective Jhan, un troglo, no cree que el sospechoso detenido, un trabajador de oficinas mamón, sea el verdadero asesino.
· Jaime (en proceso), la secuela de La última bolchevique. Bella, colaboradora de los nuevos bolcheviques se lanza a la búsqueda del a la par odiado y amado Jaime para evitar una nueva guerra.
· La muerte de Ishtar (en proceso), nos situamos a finales del siglo IV, principios del V. La nueva religión cristiana se abre paso frente a las antiguas creencias paganas. Dos mundos chocan y luchan entre intrigas, persecuciones y aventuras.

martes, 18 de marzo de 2014

Jaime. El obrero 2.2.

La jornada laboral se había alargado con la excusa de la guerra. Tenían que hacer una hora extra gratuita para ayudar con los esfuerzos bélicos. Era incomprensible, Nick no comprendía que relación tenía su trabajo con la guerra, salvo una buena excusa para aumentar los beneficios de los dueños... la corporación Cia+Fia. El sindicato se había quejado, pero fueron acusados de egoístas:


"Pensad en los muchachos que dejan su vida en el frente".

No obstante nadie esperaba a Nick en casa. Como de costumbre se quedó bebiendo en el bar, ahora casi siempre solo, hasta que ya el nivel de desprecio que sentía hacia si mismo y hacia el mundo alcanzaba un nivel crítico. Llegado ese punto salió del bar, vomitó tras unos contenedores de basura y trató de coger el último autobús.
Lo perdió. Y no tenía dinero en metálico para pagarse un taxi y estaba lejos de la parada del bus nocturno. Sólo le quedaba andar, recorrer a pie el polígono industrial plagado a esas horas de yonkis y prostitutas. Además se tambaleaba con dificultad, inmerso en una nube etílica cada vez mas confusa.

Luego no recordaría que le pasó, pero se despertó en un motel de mala muerte acompañado de una prostituta negra y apestando a alcohol rancio. Le dolía tremendamente la cabeza y sospechó que su tarjeta de crédito a esas horas echaría humo gracias a la meretriz. La muchacha, probablemente menor de edad, se vestía apresurada mientras sonreía con cinismo a su cliente.

Nick sintió un profundo asco de si mismo. Se repugnaba. Se detestaba. Se odiaba. Una ráfaga de sentimiento suicida pasó por su cabeza... fue sólo una ráfaga, "soy un cobarde", pensó. No le sorprendía lo más mínimo que Laura se fuera de su lado. Era patético.

- ¡Tenemos que irnos, guapo! - le ordenó con cierta dulzura la prostituta.

No estaba lejos del polígono industrial. Era tarde para volver a casa, pronto para ir al trabajo. No solo se sentía sucio por dentro, por fuera daba asco. La chica se subió a un coche que le esperaba y se alejó. Nick volvía a estar solo.

Caminando como un zombie hacia la fábrica comenzó a oír un murmullo creciente de una multitud. Instintivamente se desvió de su camino y siguió a su oído que le condujo a una plaza del polígono abarrotada de trabajadores. Sobre una tarima improvisada hablaban unos oradores. Los trabajadores cuchicheaban entre ellos mostrando su desacuerdo con el actual parlamento.

Sin proponérselo, Nick se encontró ante una multitudinaria asamblea del Partido bolchevique.