Relatos de Jjojismos

· La última bolchevique (concluido), una mujer regresa del exilio y se encuentra con un país devastado por la guerra. Perseguida, deberá aliarse con los compañeros que la traicionaron para luchar por su supervivencia.
· Una nueva historia (en proceso), 1913, han asesinado al hijo de un importante empresario, el detective Jhan, un troglo, no cree que el sospechoso detenido, un trabajador de oficinas mamón, sea el verdadero asesino.
· Jaime (en proceso), la secuela de La última bolchevique. Bella, colaboradora de los nuevos bolcheviques se lanza a la búsqueda del a la par odiado y amado Jaime para evitar una nueva guerra.
· La muerte de Ishtar (en proceso), nos situamos a finales del siglo IV, principios del V. La nueva religión cristiana se abre paso frente a las antiguas creencias paganas. Dos mundos chocan y luchan entre intrigas, persecuciones y aventuras.

domingo, 10 de febrero de 2013

Capítulo 5, el tartamudo 3

Miré por las ventanas traseras de la furgoneta. Cada vez más pequeñita, cada vez más alejada, Helena resistía la acometida de los fascistas hasta que un disparo le alcanzó. Cayó al suelo. Incluso herida intentaba defenderse. 


-¡No podemos dejarla ahí! – exclamé. 
- ¡Ha intentado matarme! ¡Trabaja para las BAB! - gritó Víctor 
- A mi me dijo que e…e…es u...usted el que trabaja para las BA…A…AB - dijo Roger con mucho esfuerzo. 
- ¡Vuelve a por ella Pablo! - le ordené al conductor. Pablo me miró preocupado. Saqué mi pistola y se lo repetí: - ¡Vuelve a por ella! 

De muy mala gana, Pablo me obedeció. Bruscamente dio media vuelta y aceleró para sorprender a los fascistas. 

- ¡Es una locura! –protestó Víctor 

Pasé a la cabina y abriendo la ventanilla del copiloto abrí fuego a los fascistas. Estos retrocedieron para protegerse y agruparse, mientras Helena se tambaleaba herida, defendiéndose como podía con el bastón. Pablo frenó lo justo para que Roger abriera la puerta y ayudara a Helena a subir. Yo volví atrás para atenderla. 

- Me has salvado la vida - dijo la ciega emocionada y con dificultades para vocalizar por las heridas y el cansancio. 
- No podía dejarte atrás. 
- ¿Aun siendo de las BAB? –Tosió- Mi objetivo era matar al anciano... 
- Aun siendo de las BAB. 

Y sin darme cuenta me sorprendí a mi misma cogiéndole la mano a la ciega que, derrotada y herida perdió el conocimiento.