Relatos de Jjojismos

· La última bolchevique (concluido), una mujer regresa del exilio y se encuentra con un país devastado por la guerra. Perseguida, deberá aliarse con los compañeros que la traicionaron para luchar por su supervivencia.
· Una nueva historia (en proceso), 1913, han asesinado al hijo de un importante empresario, el detective Jhan, un troglo, no cree que el sospechoso detenido, un trabajador de oficinas mamón, sea el verdadero asesino.
· Jaime (en proceso), la secuela de La última bolchevique. Bella, colaboradora de los nuevos bolcheviques se lanza a la búsqueda del a la par odiado y amado Jaime para evitar una nueva guerra.
· La muerte de Ishtar (en proceso), nos situamos a finales del siglo IV, principios del V. La nueva religión cristiana se abre paso frente a las antiguas creencias paganas. Dos mundos chocan y luchan entre intrigas, persecuciones y aventuras.

miércoles, 4 de junio de 2014

Jaime. El obrero 4.4

No sólo Nick tendría el honor de conocer a Jaime. Reunieron un pelotón con unos veinte milicianos que destacaban en sus respectivas compañías en la base central de la milicia en el frente de Cáledon.


Llevaban un par de días esperando. Nadie sabía cuando aparecería Jaime. Un bolchevique de "la mayoría", el grupo opuesto a la guerra, le había tratado de asesinar la semana anterior y se habían extremado la seguridad.

Por fin, un día lluvioso y oscuro, Jaime hizo su aparición.

No se parecía al Jaime de las fotos y vídeos públicos. Nick supuso que la guerra desgastaba a todos sus participantes. Le noto envejecido, cansado y triste. Su melena rubia estaba poblada de canas. Sus ojos tapados por unas enormes ojeras. Estaba más delgado que atlético y no tenía el afeitado apurado. Como los demás milicianos no vestía uniforme reglamentario aunque si ropa militar de color verde oliva y en el cuello llevaba atado un pañuelo rojo.

Jaime echo una mirada rapida sobre los milicianos. Trató de sonreirles aunque se le notaba como ausente, como pensando otras cosas. Ordenó a los milicianos que descansaran y entonces tomó la palabra y Nick comprobó que cuando hablaba se crecía, wue su cansancio transmuto a infinita energía. Una energía y una garra que lograba transmitir.

- ¡Valientes milicianos! La semana que viene libraremos la batalla más importante de la guerra. Como ya sabéis, lanzaremos una ofensiva junto al ejército regular para romper el cerco de Cáledon y echar de una vez a los fascistas lejos de la ciudad. Habéis sido seleccionados porque sois los mejores en vuestras respectivas compañías. Habéis destacado por vuestro valor o destreza. Pues bien. Compartiré con vosotros una importante noticia: Yo mismo dirigiré las tropas en primera línea de batalla y vosotros me acompañareis.

Los milicianos estaban entusiasmados: ¡lucharian junto al gran Jaime! No eran de la misma opinión los comandantes allí presentes.

- ¡Jaime! - Tomo la palabra una mujer comandante con suficiente autoridad como para rebatir al bolchevique en público- Tu intención te honra pero es una insensatez. Sabes que la batalla será peligrosa y no podemos permitirnos que te hieran o algo peor.
- ¡Gracias amiga! Tus consejos siempre son de buena fe, pero no será la calidad del armamento o la cantidad de municiones lo que nos haga ganar esta batalla. En la retaguardia Orestes y los suyos siembran la desmoralización y lanzan constantes difamaciones. Necesitamos moral para ganar batallas, para conseguir más milicianos, para intimidar a los fascistas. En esta batalla, sabes wue decisiva, mi sitio es alante, luchando, convencido de que la victoria será nuestra.

"No le faltaban cojones a Jaime", pensó Nick impactado.