Relatos de Jjojismos

· La última bolchevique (concluido), una mujer regresa del exilio y se encuentra con un país devastado por la guerra. Perseguida, deberá aliarse con los compañeros que la traicionaron para luchar por su supervivencia.
· Una nueva historia (en proceso), 1913, han asesinado al hijo de un importante empresario, el detective Jhan, un troglo, no cree que el sospechoso detenido, un trabajador de oficinas mamón, sea el verdadero asesino.
· Jaime (en proceso), la secuela de La última bolchevique. Bella, colaboradora de los nuevos bolcheviques se lanza a la búsqueda del a la par odiado y amado Jaime para evitar una nueva guerra.
· La muerte de Ishtar (en proceso), nos situamos a finales del siglo IV, principios del V. La nueva religión cristiana se abre paso frente a las antiguas creencias paganas. Dos mundos chocan y luchan entre intrigas, persecuciones y aventuras.

martes, 3 de junio de 2014

Jaime. El obrero 4.3

Explicó la pura verdad y le creyeron. Él pensaba que al describir lo sucedido, al señalar como por su culpa sus dos compañeros habían muerto, sería castigado, incluso expulsado con deshonor de la milicia. Pensaba que se lo merecía. Se torturaba convencido de que si hubiera gritado, si les hubiera avisado, ahora ellos estarían vivos. 


Pero no fue así. La milicia le condecoró por su valor. Sus compañeros le trataron como un héroe, le admiraban y se hacían fotos con él. Le decían que había sido muy valiente, que además había desvelado una treta horrible que seguramente ya habría costado la vida a decenas de milicianos y que gracias a él estábamos en situación de lanzar una ofensiva que libraría a Caledon del cerco fascista.

Nick trató de convencerlos de que se equivocaban, que no era valiente ni ningún héroe, que se había cagado dos veces, que no sabe por qué se ofreció a investigar la zona, que se quedó mudo en el momento más importante y que si mató a los tres fascistas fue por rabia y sin saber lo que realmente hacía. Todos esos detalles no le sirvieron más que para aumentar su reputación. Todos en la base sabían que no sólo no adornaba la historia sino que además era humilde.

Ahí fue cuando comenzó a tener muchas dificultades para dormir. Escribió a los padres de Alan y Fred. Les escribió contándoles lo que había sucedido, con mentiras piadosas como decirles lo valientes que eran sus hijos y les pidió perdón. Pero no obtuvo respuesta; correos funcionaba muy mal por culpa de la guerra, le explicaron. Visitó a un psicólogo militar destacado en la base. Le dio unas pastillas, unos tranquilizantes para dormir y cafeína para las misiones.

Nick participó en tres misiones más. En ambas trató de no destacar. Trató de parecer uno más. Pero los otros reclutas le miraban cuando surgían dificultades.Incluso los mandos que dirigían las misiones pedían su opinión. 

Dos de las misiones fueron muy exitosas, pero fueron éxitos colectivos. La primera liberó una aldea en manos de los fascistas. La segunda fue para establecer un punto avanzado en el frente. Nick fue un buen soldado en ambos escenarios pero ciertamente se llevó más gloria de la que merecía. Pero la tercera misión fue un sonoro fracaso. Tenían que crear una línea segura que comunicara el nuevo puesto avanzado con las trincheras, pero los fascistas les superaban en número y fue una carnicería. Nick sobrevivió de milagro trayendo de regreso, casi a cuestas, a una recluta muy joven que sobrevivió pese a las importantes heridas que tenía. 

Ese último fracaso no ensombreció su perfil. Se decía que lejos de huir había vuelto a rescatar a la muchacha y que muchos valientes milicianos habían sobrevivido gracias a como había encarado la encerrona fascista. No era exactamente eso lo que había sucedido, pero parecía no importar. Nick sospechaba que el Mando era muy consciente de que él no era un super-soldado ni muchísimo menos, pero, en boca del psicólogo militar, la milicia necesitaba más héroes vivos y menos muertos. A él le habían convertido en un héroe en todo el frente y la milicia necesitaba héroes.

Cuando ya estaba recuperado para una cuarta misión y además, los rumores sobre una ofensiva para librar Cáledon recorrían la base, el comandante de su unidad le informó de que tenía una visita muy especial. El mismísimo Jaime quería conocerle.