Relatos de Jjojismos

· La última bolchevique (concluido), una mujer regresa del exilio y se encuentra con un país devastado por la guerra. Perseguida, deberá aliarse con los compañeros que la traicionaron para luchar por su supervivencia.
· Una nueva historia (en proceso), 1913, han asesinado al hijo de un importante empresario, el detective Jhan, un troglo, no cree que el sospechoso detenido, un trabajador de oficinas mamón, sea el verdadero asesino.
· Jaime (en proceso), la secuela de La última bolchevique. Bella, colaboradora de los nuevos bolcheviques se lanza a la búsqueda del a la par odiado y amado Jaime para evitar una nueva guerra.
· La muerte de Ishtar (en proceso), nos situamos a finales del siglo IV, principios del V. La nueva religión cristiana se abre paso frente a las antiguas creencias paganas. Dos mundos chocan y luchan entre intrigas, persecuciones y aventuras.

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Una Nueva Historia 2.3

Al ver a Pit, Gloob el sapo se humedeció la cara con su pulverizador y bebió un poco de su cantimplora. Corrió a abrazar a Pit. Ante su amigo, el minero mostró toda su preocupación y nerviosismo.

- Está bien Sol?
- Si, si, está en mi casa. No sé nada de Yak.
- ¡Qué típico! - el rostro de Pit se avinagro al recordar a su hermano pequeño.

Se pusieron a andar alejándose de la mina.

- Pensaba que estaría esperándome la policía...
- la situación es muy complicada. Le acusan de haber asesinado ni mas ni menos que a Campcol hijo.
- Eso se rumoreaba dentro. Lo sabe Sol?
- No lo sé, llego a casa muy nerviosa, solo sabia que le habían detenido, nada mas... ha estado todo el día llorando. ..

Pit apretó los puños. Estaba enfadado pero no con Sol o con Gloob.

- Gracias por todo Gloob.
- no digas eso Pit. Me siento responsable de esto... por mi culpa Campcol hijo se fijó en tu hermana...

Dicho esto, Gloob detuvo la marcha, se volvió a humedecer la cara y tomo un sorbo de su cantimplora.

- Yo... yo no tengo derechos, Gloob, soy colono. Pero los sapos, perdona, los ílum, sois de la Entente... tenéis derechos reconocidos en la constitución...

El rostro de Gloob se tornó azulado de los nervios, mejor dicho, de miedo, de temor.

- Pero Pit, ya sabes como nos tratan a nosotros... somos formalmente de la Entente, pero los demás nos tratan como si fuéramos basura...
- Gloob, por favor, sin tu ayuda es imposible que pueda llegar a mi hermano!!

Gloob, con los ojos bien abiertos y una expresión descompuesta, necesitó con urgencia volver a humedecerse la cara y, acto seguido se acercó la cantimplora a la boca, pero en vez de un sorbo, casi la apuró por completo.

viernes, 13 de diciembre de 2013

Una nueva historia 2.2

El reloj avanzaba más lento que nunca. Los minutos y segundos transcurrían eternos como si el universo entero estuviera detenido. Así lo sentía Pit. Ardía en deseos de irse, de correr junto a su hermana. También de ponerse a salvo. Si habían detenido a Yon era muy posible que pronto se presentara en el trabajo algún policía.

Estos pensamientos eran peligrosos manejando una taladradora. No está preparada para ser utilizada por un mamón y solo la imponente fuerza física de Pit permitía que pudiera ejercer la profesión de minero. Pero con la cabeza distraída, preocupada, estuvo en varias ocasiones de provocar un accidente laboral. O sonaba pronto el silbato o terminaría por provocar una desgracia. 

Sus compañeros, casi todos majaras, panchos o troglos, se imaginaban el calvario por el que tenia que estar pasando Pit con su hermano entre rejas. Restaban importancia a los errores de Pit y trataban de animarle y ayudarle, pero era inútil: lo que necesitaba Pit era que el silbato tocara cuanto antes.

Por fin llegó la hora de salida. Pit ni siquiera se aseo: mudó su mono de trabajo por ropa de calle y corrió fuera del Complejo. Estaba convencido de que si la policía no se había presentado en el trabajo era porque le esperaban a la salida. Al menos así se reencontraría con Yon.

Pero fuera del complejo no estaba la policía, solo su amigo Gloob, esperándole.

jueves, 12 de diciembre de 2013

Una nueva historia 2.1

Pit era el hermano mayor de Yon. Trabajaba de picador en las minas del complejo de Campcol. Al medio día, durante la parada de comer fue cuando se enteró de que habían detenido a su hermano. Se lo dijo su hermana Sol por teléfono. Pero en ese momento solo había confusión, nadie sabía que había pasado exactamente y Pit no podía ausentarse de su puesto de trabajo. Se atrevió a preguntárselo a su encargado, pero sólo consiguió un bufido por respuesta.

Sol le contó que Yon estaba incomunicado en las oficinas del Complejo y que no había logrado hablar con él. Pit se preocupó mucho, y con razón. Como Sol desconocía donde estaba el pequeño de los cuatro hermanos, Yak, Pit le pidió que fuera a casa de Gloob, un amigo sapo de la familia y que allí le esperara.

En el noticiero que daban durante la parada de comer no explicaron nada de Arrinton, solo se dedicaron a mostrar el cotidiano clima pre-bélico que el gobierno se cuidaba de trasladar a la población. Pero eso no evitó que los rumores comenzaran a circular por todo el complejo.

Primero, que había habido un asesinato. Eso preocupó aun más a Pit.

Después que el asesino había sido capturado. La alarma del hermano mayor ya fue mayúscula. ¡Eso no podía estar pasando! ¡Era imposible!

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Una nueva historia 1.7

- Usted es un policía, a ustedes no les importa la verdad.

Yon gritaba desolado. Era como si él deseara que sus palabras fueran falsas, pero supiera a ciencia cierta que realmente eran muy verdaderas. Los golpes, insultos y vejaciones de todo tipo que había sufrido así lo atestiguaban. Yon abrió los brazos extendiéndolos hacia el detective como para mostrarle en toda su magnitud la obra de sus colegas. La tortura había sido intensa, pensó Jhan. Siempre lo era.

- la verdad requiere que interroguemos a tus hermanos.
- no, no, no. Ellos son inocentes. Ellos no han hecho nada - mentía -. Fui yo. Yo use la taladradora. Yo le mate. Quería dinero. Soy adicto. Fui yo. Ellos son inocentes.

Ante una confesión así, Jhan no podía hacer nada.

Una nueva historia 1.6

Jhan no le ayudó a volver a incorporarse, le dejó allí tirado. Le resultaba patético.

- Aquí pone que asesinaste al lord con la trituradora porque querías robarle para colocarte... pero tu y yo sabemos que eso es mentira.

El mamón se puso a llorar. Se sentía impotente, indigno, humillado.

- ¿Sabes lo que te harán por asesinar a un lord?

Jhan se rascó, negó con la cabeza y por fin ayudó al mamón a que se incorporara. Por fin lo comprendía, sus sentimientos hacia Yon pasaron de desprecio y repugnancia a comprensión e incluso admiración.

- Estás encubriendo al asesino. Al verdadero asesino. Sabes lo que realmente pasó y prefieres sufrir tú solo las consecuencias.
- Noooo!

Yon no quería que el detective le ayudara. Forcejeo como pudo, pero no logró evitar que el troglo le incorporara.

-Encubres a uno de tus hermanos. Es minero y si puede con la taladradora. Lo hizo... por tu hermana. Quedan pocas mamonas y son muy del agrado de los lores. Dime que fue así. 
- Nooo. A nadie le importa la verdad.
- A mi sí.