Relatos de Jjojismos

· La última bolchevique (concluido), una mujer regresa del exilio y se encuentra con un país devastado por la guerra. Perseguida, deberá aliarse con los compañeros que la traicionaron para luchar por su supervivencia.
· Una nueva historia (en proceso), 1913, han asesinado al hijo de un importante empresario, el detective Jhan, un troglo, no cree que el sospechoso detenido, un trabajador de oficinas mamón, sea el verdadero asesino.
· Jaime (en proceso), la secuela de La última bolchevique. Bella, colaboradora de los nuevos bolcheviques se lanza a la búsqueda del a la par odiado y amado Jaime para evitar una nueva guerra.
· La muerte de Ishtar (en proceso), nos situamos a finales del siglo IV, principios del V. La nueva religión cristiana se abre paso frente a las antiguas creencias paganas. Dos mundos chocan y luchan entre intrigas, persecuciones y aventuras.

martes, 10 de diciembre de 2013

Una nueva historia 1.5

- ¿Cómo te llamas?

Jhan tenía ante sus narices un informe elaborado por los vigilantes de seguridad. Solo tenía que firmarlo para terminar y cerrar el caso. El joven mamón, llamado Yon, seria formalmente acusado del asesinato y punto final.

- ¿Cómo te llamas? - insistió Jhan, pero el muchacho trataba de ignorarle. Así que comenzó a leer el informe en voz alta para forzar alguna reacción en él.

"Yon, hum natural de Arrinton. Su progenitor, Pit, minero, muerto. Su progenitora, Sol, circense, muerta."

-¿Tu madre trabajaba en un circo?

Hacerle esa pregunta era como insultarle: En muchos certificados oficiales 'circense' se refería a prostituta, así que era muy probable que su madre fuera eso, una prostituta. Por lo que Jhan sabia era habitual en las mamonas porque eran compatibles con casi todos. Yon reaccionó por primera vez lanzando una mirada de odio al detective.

"Vive en las Casas baratas de Arrinton con sus dos hermanos y su hermana, únicos hum de Arrinton. Trabaja en las oficinas del Complejo minero-siderúrgico Campcol" Jhan se quedo con un detalle importante: trabajaba en oficinas, no de minero. ¿tendría fuerza y habilidad suficiente para manejar un taladro mecánico como el utilizado para destripar al lord? Pronto lo averiguaría:

-¿Así que tu madre trabajaba en un circo?

Yon, furioso, trató de incorporarse, aunque tuviera que arrastrar la silla a la que estaba atado. Quería abalanzarse sobre ese maldita troglo que insultaba la memoria de su madre. Quería darle su merecido. Pero no pudo. Todo le dolía demasiado, se rindió y se cayó al suelo de bruces.

"Este niñato no sería capaz de utilizar la taladradora" - pensó Jhan.

domingo, 8 de diciembre de 2013

una nueva historia 1.4

Había muy pocos mamones. Jhan en todos sus años en el cuerpo apenas había tratado con uno de ellos cuando no era más que un agente patrulla en un barrio marginal.

Se trataba de un mamón joven, un carterista de poca monta que se equivocó de objetivo: intentó robar a un ciudadano al que confundió con un turista perdido lejos del centro de la ciudad. "Sería estúpido! " Jhan se enojaba con solo recordar aquella anécdota. Robó al ciudadano, pero resultó que no era un turista. Era todo un cónsul de los ciudadanos que con sus matones troglos recorría los arrabales de la ciudad buscando muchachas compatibles - sobre todo niñas majaderas en el caso de los ciudadanos - a las que secuestrar para violar y asesinar. La policía local lo sabía y hacía la vista gorda a cambio de una comisión, pero el mamón, o era un zoquete integral, o iba puesto de drogas hasta arriba.

En cualquier caso logró robar al ciudadano, pero recibió su merecido, primero de los matones, luego de Jhan y su compañero, enviados por la comisaria para poner orden. Jhan recordaba que los mamones eran blandos y que tenían la sangre intensamente roja. Ahora lo podía volver a ver.

"Son pocos y siempre terminan en líos -pensó Jhan-. Si uno fue capaz de robar a un ciudadano, ¿por qué no iba este a matar a un lord? Quizá por eso son tan pocos". Este último pensamiento le hizo gracia, pero decidió desecharlo para volver a comportarse como el detective objetivo que le gustaba ser.

Jhan se rascó con su gran uña y pensó en cómo abordar el interrogatorio.

martes, 3 de diciembre de 2013

Una Nueva Historia 1.3

Para interrogar al sospechoso tenían que ir a otro edificio del complejo donde guardias de seguridad y policías le retenían.

En el exterior Jhan se fijó en las casas baratas que se extendían hasta el horizonte, al otro lado del perímetro del complejo. Además el olor al amoniaco presente en el aire le ayudó aun más a recordar su hogar. Solo entrando en la policía había podido huir de todo aquello: la miseria más absoluta, hambre, suciedad y enfermedad, ignorancia...

Ya en el nuevo edificio salio a recibirle un grupo de directivos trajeados con ceños fruncidos. La voz cantante la llevaba un pancho. No había nadie más arrogante que un pancho crecido, un pancho que se creyera por encima de los demás.  La mayoría de los suyos eran obreros, jornaleros o criados... éste era directivo.

- Inspector J...
- Detective
- Su presencia aquí es irregular. Tenemos firmado un convenio con el ministerio de defensa que nos capacita para resolver nuestros propios problemas de seguridad. ..
- Salvo por el detalle de que su cadáver es un lord - y los lords eran competencia de la policía especial. Estaban ante un conflicto de competencias que a Jhan le importaba un comino.
- Da igual. nuestro cuerpo de seguridad ha detenido al asesino. El caso está cerrado.

Jhan comprendía que discutir con el directivo era una perdida de tiempo.
- dónde está el sospechoso?

Los guardias de seguridad le condujeron hasta un cuarto cerrado y custodiado por más guardas visiblemente armados. Le abrieron la improvisada celda y en su interior Jhan se sorprendió al encontrarse con un joven mamón visiblemente maltratado, por no decir torturado,  amarrado a una silla.

lunes, 2 de diciembre de 2013

Una Nueva Historia 1.2

Un sospechoso. 

O eso decía el cuerpo de seguridad. Tenían mucha prisa por cerrar el caso, o eso pensaba Jhan. Era el procedimiento normal que cuando en un crimen estaba implicado un lord o alguno de los aliados se encargara la policía especial. Aunque ciertamente no todos los detectives eran tan profesionales como Jhan. "En eso habéis tenido mala suerte", pensó.
Al parecer uno de los trabajadores del complejo minero había amenazado de muerte al lord Campcol hijo delante de varios testigos. Eso no era suficiente aunque era una tremenda imprudencia por parte del trabajador. Lo sorprendente era que no le hubieran despedido en el acto.

Antes de pasar al sospechoso, Jhan prefirió terminar con la oficina. La masa viscosa que había sido un lord, la taladradora... todo impactante para que solo nos fijáramos en la brutalidad y el horror. Jhan se rascó con su gran uña. Era un gesto habitual en los troglos cuando pensaban. En esa habitación no había nada mas.

-¿Qué es este lugar? -pregunto Jhan al jefe de seguridad. 
-¿Cómo? ¿Disculpe? -el jefe, otro troglo como Jhan estaba sorprendido -. Pues una oficina. ¿Qué importancia tiene eso?
- Pero no era la oficina del lord. Es pequeña, oscura... poco digna de un lord.
- Eh... si claro. Ésta es una oficina de la plantilla... el despacho del lord está arriba.
- Me gustaría verlo.
- ¿El qué? 
- El despacho.


Hubo un instante de zozobra en el gesto del jefe de seguridad.  Pronto se repuso.

- No puede, señor.  No tiene autorización.  El despacho del lord Campcol hijo está bajo jurisdicción del Ministerio de Defensa. Nadie sin autorización pertinente puede entrar.

¡El ejército! Jhan volvió a rascarse. La corporación de Campcol se dedicaba a la minería y la siderurgia, pero si el ejército estaba de por medio algo mas tendrían entre manos. La tensión militar había crecido durante todo el año.  Algunos medios hablaban abiertamente de una guerra universal... 1913 estaba resultando un año muy movido. Si los Campcol trabajaban para el ejército, el asesinato del primogénito y heredero resultaba aun mas preocupante.

El jefe de seguridad, como tratando de desviar los pensamientos de Jhan volvió a insistir en el sospechoso. Lo tenian bajo arresto. Era hora de ir a interrogarle.

Una Nueva Historia 1.1

Complejo minero-siderúrgico Campcol de luna Arrinton, verano de 1913.

El cadáver estaba completamente destrozado. La taladradora lo había reducido a una pulpa viscosa de color anaranjado desparramada por el suelo del despacho. Dos agentes de la policía no lo habían aguantado e incluso para el detective Jhan la escena resultaba desagradable.

El jefe de la seguridad privada estaba enojado.  Le disgustaba que la policía especial se hubiera hecho cargo del caso desplazando a los agentes locales. A Jhan no le importaba lo que ese matón pensara, lo único que exigía era que no se interpusiera en su camino. Y lo estaba haciendo. ¿Cómo que no hay ninguna grabación de lo que ha pasado? Estaban en las oficinas de uno de los complejos mineros mas importantes del lord Campcol. ¡Había cámaras! ¿Y los vídeos?

-Desconectados. Por orden del lord Campcol hijo. - respondía rígido y visiblemente enojado el jefe de seguridad.
¿Desconectados por orden de la victima? Porque Jhan tenia ante sus ojos lo que quedaba del cuerpo del hijo primogénito de uno de los principales magnates del universo. El lord Campcol hijo. Muerto ataladrado. Ataladrado con una de las herramientas que utilizan en las minas de su padre. 
Y la taladradora estaba allí mismo, en ese mismo despacho, a su lado. Nuevecita. Sin una sola huella. No había huellas en la taladradora,  no había grabaciones en las cámaras de seguridad... pero había un sospechoso.